lunes, 11 de agosto de 2014

Cristales Láser

Los cristales maestros láser tienen la cualidad de generar un campo energético poderoso y dinámico. Cuando se aprende a valorarlos y usarlos correctamente, estos singulares cuarzos hialinos pueden ser muy útiles para potenciar nuestra capacidad mental y ampliar el alcance del campo áurico.

Cristales Láser


Según la especialista Katrina Raphaell, para que un ejercicio con un cristal láser resulte beneficioso es fundamental confiar plenamente en sus poderes como instrumento curativo. Cuando es utilizado por personas de corazón abierto y dispuestas a aprender, este tipo de cristal se convierte en un instrumento poderoso y muy sabio. El cristal láser tiene forma de varita. Es más ancho por la base y se va afinando a medida que se eleva hacia el vértice. Su forma recuerda la de un cono, pues, además, sus ángulos son redondeados, prácticamente inapreciables. Estas peculiaridades externas no sólo lo convierten en un efectivo canalizador de energía, sino que favorecen que las vibraciones que se generan en su estructura interna puedan moverse libremente y a una velocidad superior a la normal. Ello supone que cuando trabajamos con un cristal láser, cuando sintonizamos con él para meditar o realizar cualquier otro tipo de ejercicio, la proyección de su energía resulte muy poderosa y notemos claramente cómo sus vibraciones inciden en nuestro campo energético.

Así pues, si aprendemos a reconocer el valor del cristal láser y a confiar en él, podemos conseguir algo tan útil como aumentar nuestra capacidad de concentración, potenciar nuestra intuición y clarividencia, favorecer la meditación, mejorar las relaciones con nuestros semejantes o protegernos de las energías negativas que puedan afectar a nuestro aura.

EJERCICIO PARA GENERAR FUERZA MENTAL

Antes de iniciar este ejercicio es preciso detenernos un momento a reflexionar sobre los beneficios que puede aportarnos la ampliación o el refuerzo de nuestro vigor mental. Desde luego, todos los trabajos realizados en gemoterapia favorecen este aspecto, ya que con ellos se ejercita la capacidad de concentración. Además, al meditar aprendemos a dominar la mente, impidiendo con ello que el flujo continuo de pensamientos, muchas veces inconexos, llegue a bloquearnos o nos impida ver la realidad de forma clara y desde una perspectiva ecuánime.

Cuando recurrimos a la gemoterapia para este fin concreto de reforzar el vigor mental, lo adecuado es acudir a un cristal láser; él será nuestro mejor maestro. Nos sentaremos en el suelo en postura de semiloto iluminados por una vela azul. Cerraremos los ojos y dejaremos descansar la mano izquierda sobre la derecha. Sobre la palma de la mano izquierda habremos colocado un cristal maestro láser, procurando que el vértice apunte hacia fuera.

Mientras vamos concentrándonos en la respiración, visualizaremos un rayo de luz saliendo de la punta del cristal láser y rodeándonos. Podemos imaginar que ese rayo de luz adopta una forma de cubo en cuyo centro nos encontramos. Permitámonos sentir el calor y la fuerza de ese rayo que nos envuelve.

A continuación, cuando ya nos encontremos cómodos, manteniendo la imagen del cubo que nos rodea, imaginaremos que la energía que emana del cristal láser se canaliza ahora a través de nuestro tercer ojo y nos invade. Con la mirada interior dirigida a ese punto entre las cejas, visualizaremos cómo entra la luz al inspirar y nos aporta claridad, fortaleza, vigor… Retendremos el aire y al espirar dejaremos salir todos los pensamientos desfavorables y negativos.
Repetiremos diez veces este ejercicio de visualización y después, procurando mantener el estado mental alcanzado, dejaremos el cristal láser junto a la vela y meditaremos en postura de loto, dirigiendo nuestra concentración hacia la parte superior de la cabeza.

CÓMO CREAR UN CAMPO PROTECTOR

Este ejercicio puede tener diversas aplicaciones y sernos muy útil también en diferentes circunstancias. Crear un campo protector nos puede ayudar a guardarnos de energías nocivas o negativas que nos impiden vivir con tranquilidad. Esto puede ocurrir cuando estamos pasando por un período de excesiva tensión en el trabajo, cuando atravesamos un momento de crisis con nuestra pareja o si estamos enfermos. Si evitamos que esas vibraciones negativas nos afecten gracias a nuestro campo protector, es seguro que lograremos resolver más fácilmente y con un menor desgaste de energía el problema que nos preocupa. También podemos crear un campo protector para otra persona o para un objeto, con la intención de preservarlos de cualquier tipo de desgracia.

Para este ejercicio utilizaremos tres varitas láser. Nos sentaremos en el suelo en posición de loto o semiloto y colocaremos una barrita a cada lado de nosotros y otra justo enfrente. Las tres deben estar apoyadas sobre sus bases, con los vértices dirigidos hacia arriba. Así colocadas, forman un triángulo imaginario dentro del cual nos situamos nosotros.

Cerraremos los ojos, con las manos apoyadas en las rodillas, y comenzaremos a concentrarnos en la respiración. En este ejercicio inspiraremos profundamente por la boca, que debe estar como si fuéramos a pronunciar una «o», y espiraremos muy lentamente por la nariz.

Mientras seguimos concentrados en la respiración, imaginaremos que cada uno de los cristales láser emite un potente haz de energía por sus vértices y los tres van a unirse en un punto situado por encima de nuestra coronilla. Estamos dentro de un triángulo protector, del que tomamos su energía al inspirar por la boca. Debemos pensar que nos sentimos seguros, convencidos de que nada puede sucedemos, que los cristales nos dan la fuerza, la curación, nos purifican, renuevan nuestra capacidad intuitiva y calman nuestras emociones.

Se trata de un entrenamiento muy potente que realizaremos durante cinco minutos. Después descansaremos sentados sobre los pies, disfrutando de los beneficios que nos reportan las propiedades de los cristales láser.

CRISTALES COMPLEMENTARIOS

Después de llevar a cabo una sesión con las varitas láser podemos reforzar la terapia con la ayuda de otros cristales. Así, por ejemplo, nos servirá cualquier ejercicio de meditación en el que coloquemos cristales rosas (jade rosáceo, cuarzo rosa, ...) o verdes (aventurina, calcita verde, ...) en el chakra corazón.
Con ellos potenciaremos la capacidad curativa del cristal maestro.

DEFENSA CONTRA LOS PREJUICIOS PROPIOS Y AJENOS

Es muy probable que por culpa de los prejuicios hayamos perdido alguna vez la oportunidad de vivir situaciones que hubieran sido gratificantes o enriquecedoras, o hayamos dejado pasar de largo a personas que hubieran sido muy importantes en nuestras vidas si se lo hubiésemos permitido. Juzgar -ya sea a una persona, una cultura, un espectáculo, un libro, etc.- sin antes permitirnos conocer en profundidad aquello que estamos juzgando puede resultar muy peligroso. Esta actitud no nos permite abrirnos al conocimiento y a la experimentación de cosas nuevas y podemos acabar aislándonos, teniendo miedo de todo aquello que es diferente de nosotros.

Con este ejercicio, además, aprenderemos a no dejarnos influir por los juicios que puedan emitir otras personas. El objetivo es ayudarnos a ser flexibles y a ponernos en el lugar de los otros.

Nos acostaremos en el suelo con las piernas estiradas y juntas y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo. Antes colocaremos un cristal láser por encima del chakra de la corona, con el vértice apuntando hacia fuera, y una calcita verde sobre el corazón. Esta piedra va a ayudarnos a equilibrar las emociones y a estimular los deseos de crecimiento personal.

Comenzaremos concentrándonos en la respiración, inspirando y espirando por la nariz, con los ojos cerrados y la mirada interior dirigida al tercer ojo. Éste será un ejercicio dinámico. Al inspirar elevaremos los brazos por encima de la cabeza hasta que las puntas de los dedos se toquen. Las palmas de las manos estarán vueltas hacia fuera. Cuando exhalemos iremos bajando los brazos por los lados hasta alcanzar la posición inicial. Durante todo el ejercicio procuraremos que los movimientos sean suaves y fluidos. Podemos imaginar que los brazos son alas que nos permiten volar. Al principio iremos despacio tratando de hacernos con el movimiento del ejercicio y después lo adaptaremos a nuestro ritmo, sintiéndonos cómodos, ligeros, libres.

Realizaremos el ejercicio durante tres minutos. Luego nos dispondremos a descansar. Ahora es tiempo de interiorizar lo aprendido.

OTROS USOS DEL CRISTAL LÁSER


En el caso de que deseemos reforzar la energía de un animal (por ejemplo, nuestro perro enfermo, aunque la visita al veterinario es obligatoria), de una planta que pueda estar marchitándose o, incluso, de la habitación en la que dormimos o trabajamos, haremos el siguiente ejercicio: tras dedicar unos instantes a conectarnos con el cristal maestro, lo cogeremos entre los dedos índice y pulgar de la mano derecha y trazaremos círculos alrededor de aquello que deseemos reforzar.

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