Ya tenemos nuestro Cristal limpio y preparado, como
hemos visto en los escritos anteriores.
El ejemplo de sintonización que les voy a mostrar es con una punta de Cuarzo Transparente, aunque pueden aplicarlo a cualquier Cristal.
Primeramente, buscaremos un lugar y un momento en que nadie nos moleste. Ni puertas ni teléfonos.
Podemos preparar el ambiente encendiendo una
barrita de incienso, suave, como por ejemplo el Sándalo, o el que más les
guste. Podemos poner algo de música suave, siempre y cuando el volumen sea
bajo, que la escuchemos, pero que no se convierta en el foco de atención.
Nos podemos sentar, con la espalda recta o acostarnos, ¡siempre que no nos durmamos!
En esa posición cómoda, respiramos profunda y
pausadamente. Cogemos aire, que llevamos directamente a nuestro estómago, o sea,
llenamos los pulmones como si se tratara de una botella: de abajo arriba.
Expulsamos el aire lentamente, imaginando que éste se escapa por los pies,
liberándonos de las tensiones. Repetimos esta operación unas tres veces, aunque
pueden alargarla si ven que les cuesta más relajarse. Se trata, eso sí, de una
pequeña relajación, no profunda. Lo suficiente como para que
"desconectemos" un poco.
Pasado esto, cogemos nuestro Cristal, que lo habremos dejado a mano mientras respirábamos, con la mano izquierda.
Pasado esto, cogemos nuestro Cristal, que lo habremos dejado a mano mientras respirábamos, con la mano izquierda.
Ahora, cada vez que respiramos, "imaginamos" que el aire entra por nuestra mano, a través del Cristal. Cada vez que el aire entra y pasa por el Cristal, éste se ilumina, como si se tratara de un corazón. Puede ser una visualización de esa luz, o simplemente dejarse llevar por lo que sentimos al respirar. No es tan importante si aún no saben visualizar. Tranquilos, que el Cristal pone bastante de su parte.
Después de unas cuantas respiraciones de esta manera, colocaremos nuestro Cristal sobre el Chakra entrecejo, con la punta mirando hacia arriba, o sea, a nuestra coronilla.
Ahora respiraremos, como cuando "iluminábamos" el Cristal en nuestra mano, pero en éste caso, en nuestro sexto Chakra. Cada vez que respiramos, el Cristal se ilumina, inundando nuestra cabeza. Repetimos unas cuantas veces este ejercicio, y después, simplemente, durante unos cinco o siete minutos, más o menos, respiraremos pausados, intentando no pensar en nada, dejándonos llevar por las sensaciones, visiones o emociones del momento, dejando que el mensaje del Cristal entre en nosotros sin juzgar nada.
Después de estos momentos, volveremos a ser conscientes de la respiración. Respiraremos profundamente, como si con el aire quisiéramos "retener" lo que hemos recibido.
Unas cuantas respiraciones y, lentamente, cogeremos
el Cristal, y nos levantaremos. Podemos estar unos segundos mirándolo,
agradeciéndole esos momentos de armonía y serenidad.
Todo es práctica. No se dejen llevar por los
resultados, sean estos buenos o malos. Todo llegará, y entre otras cosas
aprenderemos algo que los humanos tenemos muy olvidado: la Paciencia , la Serenidad , el Compartir,
y la Humildad.
